Por Shamashito III y Mefistín Jr.
Más vale tarde que nunca, y porq
ue ustedes no lo pidieron, aquí estamos de regreso; quien diría que siete meses se pasan sin que uno se de cuenta. Pues bien, la semana pasada fuimos al semi-estreno de la película Alice in Wonderland, y por dios que nos dimos una buena decepción, de por sí no es que nuestras expectativas fueran altas por los rumores que circulaban en internet nada favorables a la trama, pero esta escoria logró lo que parecía imposible al ser incluso más bajo que eso: cavó en un hoyo en el que ya había estado antes de nacer.
Bueno, al comprar nuestros boletos y rosetas de maíz todo iba bien, lástima que no siguió así. Después de una introducción a fondo de los personajes que duró aproximadamente 5 minutos, Alicia se adentró en un mundo de fantasía familiar rechazando las normas de la estricta sociedad victoriana; lo malo resultó ser que ese mundo era uno hecho de pantallas verdes y costosos efectos especiales que parecían estar hechos de polímeros (léase: nada realistas). Después de que (Pocahontas en el espacio) AVATAR nos acostumbrara a lo mejor que ofrece la industria en efectos, esperábamos algo más del buen Tim Burton y todo lo que el dinero de Disney puede comprar.
La trama está llena de clichés y no se toma ni un respiro para dejar al espectador asimilarla: para los 10 minutos ya fueron presentados todos los personajes importantes y sabemos que Alicia es la elegida por sabrá quien para derrotar a un dragón maligno que aterroriza al mundo de las maravillas, nuestra heroína en cambio, teme enfrentar sus miedos y duda que ella sea tal persona elegida. El resto de la historia es tan predecible como parece: Alicia enfrenta a sus temores y salva al mundo derrotando al dragón feroz de seis veces su tamaño en una manera de más estúpida, en una batalla que parece sacada del señor de los anillos a bajo presupuesto, todo al tiempo que se desarrolla un bizarro romance entre ella y el sombrero loco, a quién por alguna razón decidieron era un personaje enigmático y central en la historia. Ah sí, éstos son spoilers.
Algo que me llamó mucho la atención fue que ningún personaje recordara a Alicia, a pesar de que incluso se vestía de la misma manera que la primera vez que viajó al país de las maravillas (vestido azul, por cierto a lo largo de la película usa unas 5 variantes de éste).
De lo poco rescatable es el diseño de vestuario y hasta cierto punto los escenarios, una verdadera lástima que estos últimos tuvieran tan pobre ejecución. Los diseños de los trajes en cambio tomaron originalidad al darle un giro al concepto de cada personaje sin perder su esencia, aunque eso sí, se nota que Burton tenía a todo el departamento de arte tomado de la mano (¡Que raro!).
Las escenas finales de la película fueron lo que más impacto dejó en mi memoria. La batalla épica realmente no tiene lugar en una historia de Alicia pero aquí en cambio es anunciada desde el comienzo como el elemento central de la historia. Déjenme describirles esta imagen para darles una idea de lo mal que encaja: los dos ejércitos se enfrentan uno al otro en un tablero de ajedrez, el sombrero loco usa una espada tomada directamente del último Final Fantasy, el dragón lanza a Alicia por los aires y ésta le corta su cabeza al caer por mera coincidencia, después la cabeza rueda por unas larguísimas escaleras en espiral mientras que su cuerpo cae directamente a un abismo.
Por si fuera poco, el extraño breakdance que realiza el doble de Jhony Depp justo después de esto es la cosa más ridícula que jamás haya visto.
Así no se veía Alicia.
La cereza del pastel se la lleva Avril Lavigne y su tema de Alicia que toca al compás de los créditos para recordarnos del “Girl-Power” de nuestra heroína quien regresa a Inglaterra y rechaza una propuesta de matrimonio para convertirse en una exitosa empresaria realizando transacciones comerciales con China…
4.1/10
PD. Escribiremos un remake-secuela sobre la ardilla que se enamora de Arturo de la Espada en la Piedra (cuando es convertido en un roedor), donde ella sea el personaje central que tenga un misterioso pasado enigmático y sea la mentora del joven rey. A Disney le encantará.
Saludos
